Esta semana recibimos con los brazos abiertos a un grupo de niños Sordos de la Escuela Especial «René Vilches Rojas», que llegaron llenos de curiosidad y un entusiasmo desbordante por poner manos a la obra.
El taller de cerámica, siempre los conquista desde el primer segundo: ese «tremendo» afán casi desesperado por modelar arcilla era contagioso. Todos terminaron sus piezas esmaltadas y comprendieron perfectamente los pasos de la técnica, trabajando con manos seguras y miradas concentradas.
Josué, el pequeño más inquieto del grupo, fue el primero en bajar del ómnibus y subir corriendo hasta el profe Erne, abrazándolo con cariño y familiaridad. Tiene una avidez impresionante por todo: se siente realizado creando en cerámica, y verlo brillar fue un momento especial en el día.
Agradecemos el apoyo de la Quinta De Los Molinos para lograr el traslado de los pequeños. Sin su colaboración
no hubiera sido posible